Territorio y dignidad: ¿cómo ordenamos la ciudad para que quepamos todos?
Vivienda digna, gestión del suelo y Mejoramiento Integral de Barrios en el POT.
Quiénes participaron
María Clara Restrepo
Arquitecta y planificadora urbanística
Qué es el POT y la revisión de mediano plazo
Carlos Montoya
Arquitecto consultor en desarrollo urbano y vivienda económica
Microcirugía urbana frente a la renovación por desalojo
Laura Maya
Corporación Somos por Naturaleza · Barrio La Honda, Manrique
Gestión comunitaria del riesgo y Mejoramiento Integral de Barrios
En esta primera sesión nos preguntamos algo sencillo y enorme a la vez: ¿cómo ordenamos Medellín para que quepamos todos? El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) suele esconderse tras tecnicismos, pero en el fondo decide quién puede vivir en la ciudad, en qué condiciones y con qué acceso a la riqueza colectiva.
La planificadora María Clara Restrepo dejó clara una distinción clave: el POT es la hoja de ruta físico-espacial a 12 años —el “dónde” y el “cómo” se transforma la ciudad—, distinta del Plan de Desarrollo de cada alcalde (4 años). Hoy Medellín atraviesa su revisión de mediano plazo, un momento crítico para corregir el rumbo. Su apuesta: un modelo de ciudad volcada hacia el río, para frenar la expansión en las laderas, que ya se agotó (como en Pajarito).
El arquitecto Carlos Montoya cuestionó la renovación de “tabula rasa” —como el caso Naranjal— que termina en desalojos, y propuso la “microcirugía urbana”: intervenir sin demoliciones masivas para no romper el tejido social, con gestión asociada con los propietarios.
La líderesa Laura Maya, de la corporación Somos por Naturaleza, mostró desde el barrio que la gestión comunitaria del riesgo y el Mejoramiento Integral de Barrios pueden liderarse desde la base, con soluciones basadas en la naturaleza para recuperar quebradas y estabilizar terrenos.
Entender el POT es el primer paso para transformarlo en una hoja de ruta compartida, donde la técnica esté al servicio de la permanencia y el bienestar de la gente.
Lo más importante para la ciudad
Vivienda
- El POT es la hoja de ruta físico-espacial de la ciudad a 12 años (tres administraciones). Hoy está en revisión de mediano plazo, con fecha límite en agosto, antes de la gran revisión de 2027: el momento de incidir es ahora.
- Mejoramiento Integral de Barrios (MIB): el 70% del déficit de vivienda no es de casas nuevas, sino de calidad de vida. Falta una fuente de financiación permanente para que el MIB no dependa de la voluntad del alcalde de turno.
- Gestión del riesgo: los estudios de detalle de amenaza (Universidad Nacional) definirán si miles de hogares en las laderas pueden legalizarse y mejorarse, o si serán reasentados.
- “Microcirugía urbana”: intervenir sin demoliciones masivas para preservar el tejido social, en lugar de la renovación de “tabula rasa” que termina en desalojos (caso Naranjal).
Planes parciales
- La renovación urbana no puede ser solo para vivienda de lujo: debe integrar vivienda económica para trabajadores en los suelos mejor localizados.
- Crítica a las “adjudicaciones corporativas” que venden bloques enteros a cajas de compensación en vez de garantizar soluciones para los moradores originales; el propietario debe ser socio del desarrollo.
Turismo
- La gentrificación y la turistificación (auge del Airbnb) ya están desplazando residentes y encareciendo la vida — una alerta que se profundiza en la sesión sobre turismo.
Para llevarse
- Incidir en tiempo real: radicar observaciones técnicas antes de agosto, fecha límite de la revisión del POT.
- No trabajar como islas aisladas: articularse en redes como El Convite potencia la fuerza ciudadana frente al Concejo Distrital.
- Pedagogía territorial: traducir lo técnico a lo cotidiano. Un vecino que entiende qué es un “estudio de detalle de riesgo” tiene herramientas para defender su permanencia en el barrio.